Cuando no existe el amor
ya no hay remedio,
nada puedes hacer
cuando no te aman.
Aunque llores y ruegues
no hay respuesta,
el silencio es tu fiel compañero.
Cuando no hay amor
no hay despedidas,
ni miradas de dolor
que suplican un beso.
Aunque el alma esté rota en mil pedazos,
no hay caricias ni hay deseo
de tenerte en sus brazos.
La llama se apagó
y se extinguió ese fuego que ayer crepitaba,
nada queda de ese amor, ni las cenizas.
Hoy es un recuerdo distante y doloroso,
un vestigio de alegría que no alcanza
para cubrir la falta de de sus labios.
En este espacio encontrarás las emociones profundas que salen a la superficie a través de la palabra y la poesía, las que siempre me han proporcionado el camino directo a concretar los sueños de mi corazón.
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